10 juillet 2011

Gregorianos

El mar
Me recuerda, sí
Los cantos del coro que inundaban la misa
Rebotaban en la cruz y volvían
Con la fuerza de un tsunami

Y recuerdo mi espíritu ebrio de mística
esos océanos
nunca dejaron de agitarse

esos mares salados que se dejaban caer
sobre mí
y mi cuerpo lleno de espinas
y arde, arde el agua

*

Cómo respirar, digo, un aire tan denso
Las campanas anuncian
Qué qué qué
Hay que correr ahora? Es este el momento?
Es la despedida?

Dies irae

Dies irae

Dies            irae

Tiemblo
Ante el latín
Madre de mi lengua madre, mi abuela como quien dice
Ay, la familia
Ay.

*

Santa María madre de dios, ruegue

Rogá lo que yo no puedo
Porque abro la fe y tiemblo
Porque tiemblo.

María, María
Que tu voz atraviese el muro
Y aturda a tu padre tu hijo tu espíritu santo

Por favor María, sos madre, después de todo
Sos madre, María.

*

Oremos:

Le pedimos señor que nos libre de usted
de vos, digo.

Te lo pedimos, señor.

Que su misericordia nos alcance
Tu misericordia sin alas
Sin espinas sin corona y todo

Porque su cruz tu cruz me.

*

Calma, calma, calma.
Sedante no,
incienso.
Se viene el fuego, se viene
Pero antes el humo, como un relámpago.
Como una lux aeterna
Aeternus, -a, -um           porque
La noche en la iglesia es el infierno
Es el terror
Es la danza de la oscuridad que profundiza soledades
Que nos extrae el creo en dios padre todopoderoso
                           (¿extra, -ae?)
Creador del cielo y de la tierra
Pero no de mí
Porque si no
¿por qué me dejaría sola en esta iglesia a medianoche?

*

Si los ojos no ven los sonidos son espesos
La iglesia es cada vez más grande
Este canto que hipnotiza
Este canto, canto… canto…
          canto…
                 canto…
                         canto…

*

Fuego en el templo y manos que no saben
Cómo
Ha pasado el tiempo
Allí también
A pesar de los muros y los cantos que se deslizaban entre las grietas
De dios

Qué será mañana
Cuando el canto se apague y seamos uno
En la misericordia de las bestias

*

Las sagradas escrituras
En llamas

Pero yo
Desconfío de las
Desconfío de sagradas
Desconfío de escrituras

Ay, la madre.

*

La madera de los bancos cruje
Y tengo miedo de que se abran los ojos de Jesús
Tengo miedo
De la resurrección.

*

Y si toda oración acabara siendo un canto


*
*

A.M.P

2 commentaires:

Rio a dit…

De mi aire tan denso salen
migrañas armadas de un valor corrupto

santos marginas mi amor en noches
que anhelo en el silencio que imagino

ay duele María dulce como siempre
llamándose al limaje de todas sus corduras

ay me duele María tus segundos
cuentos primeros en las calles un gato negro



Rio

Noelia Palma a dit…

un gusto conocer tu blog!
un abrazo enorme...