28 mai 2013

Viaje a la semilla [1]



Cada vez más chica debajo de esos ojos
la avasallan, sospecha
que alguna vez supo escribir y ahora
tiene cinco años y apenas sabe atarse los cordones
y le quedan grandes los zapatos, mirá, ya
también son difíciles los pasos, cae
y no le queda más que arrastrar la piel, su única piel
debajo de esos ojos que castigan, ya no puede
decir, ya no hay
más que el grito para no morir de hambre.


*
*

A.M.P



[1] “Viaje a la semilla” de Alejo Carpentier agrega: “Era un ser totalmente sensible y táctil. El universo le entraba por todos los poros. Entonces cerró los ojos que sólo divisaban gigantes nebulosos y penetró en un cuerpo caliente, húmedo, lleno de tinieblas”.

22 mai 2013

Respiración artificial



Si hay algo que me define es que tengo un perro al cual le estoy todo el tiempo encima. No puedo evitarlo. La veo ahí, tan perro, y me tienta el abrazo. Me gusta sentir su respiración cuando hace brisa en mi oído, hasta que me doy cuenta de que en realidad yo, gente de letras, no siento como si una respiración entrara en mí sino que más bien siento entrar la R, la E, la S, la P, la I, la R otra vez, la A, la C, la I, la Ó –con tilde, claro- y la N… y pienso, en términos de artificio poético, que es como una brisa.
Ella, inmune a mis desvaríos, sigue respirando; y por eso yo la quiero todavía un poco más.